"Estoy en casa escuchando a Van Morrison, que canta When the leaves come falling down y me parece oírle decir que la vida es una calle de París mojada por la lluvia. Estoy en mi casa de Barcelona. A mí me gusta París. Escucho a Van Morrison y me acuerdo de una amiga, cuyo ideal en la vida era estar por la noche en un bar y ver las hojas de los plátanos moverse, sentir el viento y mirar cómo pasan las luces de los trenes a lo lejos. Mi ideal se parece al de mi amiga, pero el bar estaría en una calle de París mojada por la lluvia, se oiría cantar a Van Morrison esas baladas –que como dice Handke- contienen el canto de una vieja, de una mujer, de un niño y de un hombre: la voz de un hombre.A veces mi sentido de la ironía alcanza a París mismo, y entonces me gusta Nueva York. Cada vez que alguien nombra a Duchamp, pienso que mi vida ha estado siempre equivocada y que en lugar de vivir en Barcelona y estar enamorado de París, debería haber vivido siempre en Nueva York, en el apartamento de Duchamp, por ejemplo. Y escuchar allí a Van Morrison cantando a una calle de París mojada por la lluvia y ver al mundo moverse, sentir el viento y mirar las luces de los trenes que viajan y saber que ya no los alcanzaré."
Enrique Vila-Matas
Usuario nº 152
El Factor Vila-Matas crece. El autor colabora de nuevo
con delibros.org y nos complace que nos hagan partícipes
de dicha colaboración ;-)




